Fundamentación:
La Tecnología es un eje articulador de la formación
escolar, incluyéndose dentro de la formación general y hacia la formación
profesional. No prepara para un campo específico de actividades laborales; sí
prepara para la vida, para la cotidianidad, para el mundo del trabajo, donde el
saber hacer debe estar respaldado por conocimientos para un mundo cambiante y
complejo en el que se requieren competencias –para enfrentarlo y para poder
moverse con soltura dentro de él–. Y está planteada, en nuestro país, desde el
nivel inicial, porque la función principal es encauzar al alumno en la
comprensión del mundo que lo rodea, un mundo predominantemente tecnológico.
Razones
pedagógicas
En
la búsqueda de un desarrollo integral de la personalidad, en sus múltiples
aspectos, cognitivo, intelectual, afectivo, psicomotor, sociológico, etc., la
tecnología como disciplina escolar tiene un papel importantísimo, pues por su
misma metodología de trabajo y su enfoque de la realidad, colabora en despertar
la creatividad y el sentido de la responsabilidad, dado que el eje del accionar
tecnológico es la solución de problemas sociales.
Reconocer la propia educación como proceso tecnológico, aprender a
analizar críticamente dónde estoy y adónde quiero llegar, permite una
regionalización del proceso educativo y consecuentemente la posibilidad de
analizar, formular y resolver problemas vinculados a situaciones regionales.
Todo enfoque tecnológico es interdisciplinario y plantea la unidad
del conocimiento; el estudio de problemas reales, la búsqueda de soluciones o
el análisis de las soluciones dadas, ponen en juego una multiplicidad de
factores. El hecho tecnológico por su propia naturaleza no se inscribe en un
campo homogéneo de conocimientos, sino que sus raíces se nutren en diversas
fuentes (ciencias exactas, ciencias sociales. economía, conocimientos
empíricos, etc.).
Además, hay que tener en cuenta que la formación escolar, tal como
la conocemos actualmente, está basada en abstracciones; sus hilos conductores
son:
• la cultura humanística (que se sirve de la expresión verbal–signos
lingüísticos–);
• la cultura científica (que utiliza las matemáticas –símbolos
matemáticos–; y se sirve también de la expresión verbal).
Ambas se manejan con abstracciones, signos lingüísticos o símbolos
matemáticos.
Ahora bien, introducir al estudio del mundo que nos rodea
partiendo de abstracciones (leyes físicas o formulas matemáticas) puede
plantear problemas pedagógicos y también sociales pues los alumnos de los
primeros grados, sobre todo los provenientes de hogares modestos, suelen tener
dificultades a nivel de la abstracción. La educación tecnológica, que tiene
como eje la cultura tecnológica, una cultura concreta, puede introducir más
fácilmente a los alumnos al mundo de las abstracciones, colaborando así en
evitar el fracaso escolar y en amenguar los problemas de selección social.
Razones
político-económicas
Alrededor
de la tecnología giran los grandes problemas técnico-sociales pues la tecnología
abarca la suma de nuestros conocimientos teóricos y prácticos y las formas de
actuar puestas en juego para solucionar los mismos, pero en la solución subyace
un fuerte componente político-económico, pues tecnología y economía, íntimamente
ligadas entre sí, están vinculadas también al poder político que es en última
instancia quien señala el camino a seguir.
En
el mundo de hoy los países que no quieran perder el tren del progreso deben desarrollarse
tecnológicamente pues el sistema productivo, eje de la economía, está íntimamente
ligado a la tecnología; para que el desarrollo sea factible se requiere una
capacitación generalizada de todos en ese campo, capacitación que debe comenzar
en la escuela, porque para actuar tecnológicamente se requiere adquirir una cierta
forma de pensar y de razonar, y es la escuela la que más puede colaborar en ese
aspecto.
Consideramos
que la capacitación en el campo de la tecnología permite que cada uno, además
de contribuir eficazmente con su trabajo al desarrollo nacional, pueda opinar y
actuar con conocimiento de causa en todo lo atinente a las grandes decisiones político-económicas
(uso pacífico de la energía nuclear, desarrollo urbano, contaminación, etc.).
Razones
culturales
La
tecnología no está vinculada solamente al sector de la producción, sino también
al del consumo y en consecuencia tiene un carácter sociocultural y ejerce gran influencia
en el campo general de la cultura, la que a su vez marca las líneas del desarrollo
tecnológico; podemos decir que entre tecnología y cultura, en el sentido amplio
del término, hay una relación dialéctica.
La
tecnología no tiene una dinámica propia, sino que responde a demandas que le plantea
la sociedad. La tecnología se desarrolla como respuesta a necesidades sociales (del
gran público, de las empresas, del estado, etc.), pero sus productos terminan produciendo
grandes cambios socioculturales. La escuela no puede estar al margen de este
proceso y debe preparar a sus discípulos para que puedan vivir plenamente en
una sociedad en permanente mutación y para que sean partícipes activos en este
proceso de construcción del mundo del futuro. Esto plantea la necesidad de
introducir la tecnología como una disciplina orientada a la formación general, desde
la primera etapa de la escolaridad, es decir desde el nivel inicial, porque es
allí donde se comienza el proceso sistemático de formación de los hombres del mañana,
para que sean ciudadanos cabales, libres, responsables, solidarios, partícipes activos
(con conocimientos) en el proceso de desarrollo social, y respetuosos de la
naturaleza a la cual se deben.
Este
tema es muy importante pues la educación tecnológica tiene como objetivo desarrollar
la cultura tecnológica9.
El
contar con productos tecnológicos sin una cultura tecnológica nos puede ayudar a
vivir pero no a pensar, y el hombre se realiza plenamente en la acción y el pensamiento.
- La Educación Tecnológica. Aportes para su implementación - serie/educación Tecnológica -