sábado, 25 de abril de 2015

¿Por qué Enseñamos Tecnología?


Fundamentación:
La Tecnología es un eje articulador de la formación escolar, incluyéndose dentro de la formación general y hacia la formación profesional. No prepara para un campo específico de actividades laborales; sí prepara para la vida, para la cotidianidad, para el mundo del trabajo, donde el saber hacer debe estar respaldado por conocimientos para un mundo cambiante y complejo en el que se requieren competencias –para enfrentarlo y para poder moverse con soltura dentro de él–. Y está planteada, en nuestro país, desde el nivel inicial, porque la función principal es encauzar al alumno en la comprensión del mundo que lo rodea, un mundo predominantemente tecnológico.
 
Razones pedagógicas

En la búsqueda de un desarrollo integral de la personalidad, en sus múltiples aspectos, cognitivo, intelectual, afectivo, psicomotor, sociológico, etc., la tecnología como disciplina escolar tiene un papel importantísimo, pues por su misma metodología de trabajo y su enfoque de la realidad, colabora en despertar la creatividad y el sentido de la responsabilidad, dado que el eje del accionar tecnológico es la solución de problemas sociales.
Reconocer la propia educación como proceso tecnológico, aprender a analizar críticamente dónde estoy y adónde quiero llegar, permite una regionalización del proceso educativo y consecuentemente la posibilidad de analizar, formular y resolver problemas vinculados a situaciones regionales.
Todo enfoque tecnológico es interdisciplinario y plantea la unidad del conocimiento; el estudio de problemas reales, la búsqueda de soluciones o el análisis de las soluciones dadas, ponen en juego una multiplicidad de factores. El hecho tecnológico por su propia naturaleza no se inscribe en un campo homogéneo de conocimientos, sino que sus raíces se nutren en diversas fuentes (ciencias exactas, ciencias sociales. economía, conocimientos empíricos, etc.).
Además, hay que tener en cuenta que la formación escolar, tal como la conocemos actualmente, está basada en abstracciones; sus hilos conductores son:
la cultura humanística (que se sirve de la expresión verbal–signos lingüísticos–);
la cultura científica (que utiliza las matemáticas –símbolos matemáticos–; y se sirve también de la expresión verbal).
Ambas se manejan con abstracciones, signos lingüísticos o símbolos matemáticos.
Ahora bien, introducir al estudio del mundo que nos rodea partiendo de abstracciones (leyes físicas o formulas matemáticas) puede plantear problemas pedagógicos y también sociales pues los alumnos de los primeros grados, sobre todo los provenientes de hogares modestos, suelen tener dificultades a nivel de la abstracción. La educación tecnológica, que tiene como eje la cultura tecnológica, una cultura concreta, puede introducir más fácilmente a los alumnos al mundo de las abstracciones, colaborando así en evitar el fracaso escolar y en amenguar los problemas de selección social.


Razones político-económicas

Alrededor de la tecnología giran los grandes problemas técnico-sociales pues la tecnología abarca la suma de nuestros conocimientos teóricos y prácticos y las formas de actuar puestas en juego para solucionar los mismos, pero en la solución subyace un fuerte componente político-económico, pues tecnología y economía, íntimamente ligadas entre sí, están vinculadas también al poder político que es en última instancia quien señala el camino a seguir.
En el mundo de hoy los países que no quieran perder el tren del progreso deben desarrollarse tecnológicamente pues el sistema productivo, eje de la economía, está íntimamente ligado a la tecnología; para que el desarrollo sea factible se requiere una capacitación generalizada de todos en ese campo, capacitación que debe comenzar en la escuela, porque para actuar tecnológicamente se requiere adquirir una cierta forma de pensar y de razonar, y es la escuela la que más puede colaborar en ese aspecto.
Consideramos que la capacitación en el campo de la tecnología permite que cada uno, además de contribuir eficazmente con su trabajo al desarrollo nacional, pueda opinar y actuar con conocimiento de causa en todo lo atinente a las grandes decisiones político-económicas (uso pacífico de la energía nuclear, desarrollo urbano,  contaminación, etc.).


Razones culturales

La tecnología no está vinculada solamente al sector de la producción, sino también al del consumo y en consecuencia tiene un carácter sociocultural y ejerce gran influencia en el campo general de la cultura, la que a su vez marca las líneas del desarrollo tecnológico; podemos decir que entre tecnología y cultura, en el sentido amplio del término, hay una relación dialéctica.
La tecnología no tiene una dinámica propia, sino que responde a demandas que le plantea la sociedad. La tecnología se desarrolla como respuesta a necesidades sociales (del gran público, de las empresas, del estado, etc.), pero sus productos terminan produciendo grandes cambios socioculturales. La escuela no puede estar al margen de este proceso y debe preparar a sus discípulos para que puedan vivir plenamente en una sociedad en permanente mutación y para que sean partícipes activos en este proceso de construcción del mundo del futuro. Esto plantea la necesidad de introducir la tecnología como una disciplina orientada a la formación general, desde la primera etapa de la escolaridad, es decir desde el nivel inicial, porque es allí donde se comienza el proceso sistemático de formación de los hombres del mañana, para que sean ciudadanos cabales, libres, responsables, solidarios, partícipes activos (con conocimientos) en el proceso de desarrollo social, y respetuosos de la naturaleza a la cual se deben.
Este tema es muy importante pues la educación tecnológica tiene como objetivo desarrollar la cultura tecnológica9.
El contar con productos tecnológicos sin una cultura tecnológica nos puede ayudar a vivir pero no a pensar, y el hombre se realiza plenamente en la acción y el pensamiento.

 
- La Educación Tecnológica. Aportes para su  implementación - serie/educación Tecnológica -